El Efecto Mariposa (General)
Ayer por la mañana recibà la llamada de un amigo (casi-novio) que quiero muchÃsimo pero del que hace mucho tiempo no sabÃa una sola palabra, sentà muy bonito pues dijo que me recordó con cariño y como un grato servicio que querÃa repetir. Nuestra frecuencia en esos tiempos nos dejó como cosecha la confianza de nuestras vidas más allá de los personajes, un dÃa inexplicablemente él dejó de hablarme y simplemente pensé que tal vez nuestro ciclo habÃa terminado.
Él regresó pensado que yo seguramente ya lo habrÃa olvidado, nada más porque era una primavera más tarde.
—¿Te acuerdas de mÃ> —dijo él.
La respuesta no siempre es si al toque, algunas veces necesito detalles para recordar un evento, pero definitivamente para mà no existe el olvido. Tal vez no tenga fresca la experiencia en ese momento, pero ella sin duda se encuentra en mi baúl esperando una señal para tomarme entre sus brazos cuando la llame.
—¿Cómo olvidarte> —pensé.
Hoy quiero enfocarme en una diagonal que siempre tengo guardada como parte de aquello que se queda para mi sola.
Me refiero al: Efecto Mariposa, sà al de Edward Lorenz, padre de la TeorÃa del Caos, mismo que tatuó con letras doradas en los años sesentas.
Como sabemos en él manifiesta que: “El más mÃnimo cambio que se produzca en las premisas iniciales de un proceso, puede hacer que el resultado varÃe de forma radical”
![[image]](http://imworld.aufeminin.com/profil/D20091202/14616604_4191_mariposas_azules_H073019_L.jpg)
Y traigo esto a colación porque pienso que a todos nos interesa en algún momento saber si somos recordados, en mayor o menor medida por las personas que nos son especiales por alguna razón.
Existen quienes aseguran que: “Las segundas partes no son buenas” pero creo que las segundas partes, siempre pueden verse afectadas por el desgaste que sufren al ser comparadas con las primeras partes y esta es de las principales causas de porqué algunas veces, por encima de nuestros deseos, los encuentros entre las mismas personas pueden resultar absolutamente diferentes y no precisamente los ideales.
La llamada fue breve y quedamos de vernos por la tarde en el mismo lugar de antes, en el transcurso del dÃa pensé mil cosas y hasta consideré en cancelar la cita, porque en el fondo me sentÃa algo desubicada pero hubo algo superior a mis razones.
Me di cuenta estando ahÃ, que acudà a verlo simplemente porque extrañaba sus besos. Una vez cerrada esa puerta ambos transitamos tierra conocida, volvimos a entregarnos apasionadamente como si solo hubieran pasado unas horas desde nuestro último encuentro, después nos pusimos al tanto de nuestras vidas y al cabo de un rato me despedà cruzando la puerta con una felicidad extraordinaria.
Como era obvio, solo dijimos adiós.
No puedo decir que ahora fue mejor o peor pues ambos hemos cambiado… pero esta vez, para mà fue absolutamente diferente.
Besos a todos, Afrodita






"En los juegos del deseo y el pensamiento, las conexiones más intensas son aquellas que trascienden la posesión y encuentran sentido en el vacÃo."